lunes, 26 de diciembre de 2016

Reseña: El Juego de Ender.



S i n o p s i s 

  La Tierra se ve amenazada por la especie extraterrestre de los Insectores, unos seres que se comunican telepáticamente y que se consideran totalmente distintos de los humanos, a los que quieren destruir. Para vencerlos, la humanidad necesita de un genio militar, y por ellos se permite el nacimiento de Ender, el tercer hijo de una pareja de un mundo que a limitado estrictamente a dos el número de descendientes. A los seis años, Ender es reclutado para ser adiestrado en la Escuela de Batalla, una estación espacial donde los niños superdotados son preparados desde su infancia para dirigir la próxima guerra...

R e s e ñ a 

  El Juego de Ender es un libro que intenté leer en inglés porque me creí la muy poliglota. Sin embargo, la intensidad del libro hizo que me trabara varias veces y que no lograra terminarlo. Así que cuando lo vi con descuento en español lo compré de inmediato. Leí en dos días el libro que llevaba años leyendo, y me encantó. 

  No sé en que momento me llegó el interés por leer ciencia ficción pero si encontrara a alguien en mi situación inicial de "quiero leer ciencia ficción pero no sé por dónde empezar", le recomendaría esta novela. Lo que tiene este libro es que es muy intenso por todo lo que contiene, pero fluye y no es pesado de leer. Al contrario, es imposible detenerse una vez que ya te has remojado bien en el mundo de la Escuela de Batalla. Pues el Universo creado por el autor es de lo más completo. No todo es fácil de entender pues tiene similitudes con nuestro mundo, pero también muchos cambios. La tecnología es sencilla, pero el gobierno y los países, no tanto pues no se habla de ellos mucho. Tampoco tiene mucha importancia en un principio para entender la historia así que no teman. 


  En El Juego de Ender pasan mil cosas, todo el tiempo hay algo nuevo. Pero en vez de empezar un nudo, terminar el nudo y luego empezar otro nudo, el autor va sobreponiendo nudos para que en ningún momento haya una pausa o un bajón de ritmo. Todo el tiempo estás conteniendo la respiración y cruzando los dedos. Además hay un montón de cosas que no te dicen. Así que se van sumando las preguntas sin respuesta de Ender con las tuyas. De vez en cuando te dan alguna pista pequeñísima que seguir. Es como estarse muriendo de hambre y que te den un cacahuate cada tres kilómetros de caminata y tengas que seguir caminando pero mientras más caminas, más hambre tienes y más cacahuates necesitas. 


  Y no solo es porque lo que pasa sea de lo más interesante y misterioso que quieres continuar pasado páginas, sino que te unes al personaje sentimentalmente desde el inicio y mientras más avanzas, más chiclosa es la unión entre el lector y Ender. Así que cuando él sufre, uno también; cuando él está feliz, uno también. Ender tiene seis al empezar, es un niño, pero es súper inteligente, y muy sensible, y estar dentro de su cabeza es una historia en si. Como el buen personaje que es, es muy humano, y bastante realista fuera del hecho de que es un niño de seis años planeando estrategias militares. Por suerte la historia se maneja de tal manera que lo que eso último no suele ridículo, sino aterrador. Yo odio en general al personaje de "genio", pero no aquí. A Ender no lo puedo odiar. Pues hay una diferencia entre lo que ves como espectador y lo que ves atreves los ojos de él. Y todo se complementa. (Por cierto, toda está comprensión y cariño que sientes por Ender como lector sirve de introducción al libro que sigue: La Voz de los Muertos.)


  Ender es muy protagonista, muy principal. Pero eso no evita que haya otros personajes que también están muy bien hechos y ayudan al libro. Mi favorito es sin duda Alai, pero Bean y Petra también tienen onda. Pasas tanto tiempo al interior de Ender que ellos ayudan a salir de ahí, ver otro lado de Ender, uno exterior. Como dije antes, todo se complementa para dar una imagen completa. (Cosa que también tiene que ver con el libro que continua la serie.)

  Entre todas estas cosas serias sobre el libro, tengo que hacer un espacio para decir que también hay humor. ¿Cómo no lo habría si todo pasa en una nave espacial llena de niños? Hay que tener en cuenta que son niños pero también militares y que por consecuente no todo es humor de niños. Hay cosas que son más bien insultantes y que te dejan en la frontera entre "¿Qué le pasa a este mocoso malcriado?" y la risa. Pero también hay cosas que no creo que fueran broma y me hicieron reír, como que el verdadero nombre de Bonzo es Bonito. 

  Por suerte, todo ese misterio cumulado, todo el camino recorrido junto con Ender termina con una final...ufff. ¿Tenías hambre? Pues el final es como una tonelada de cacahuates que te cae repentinamente en la cabeza. 


  No sé si lo que sigue es un spoiler, sinceramente no lo creo, pero por si las moscas, lo dejo en gris. Para los que quieran arriesgarse seleccionen el texto para poder leerlo. 

  Por suerte, después de la enormidad del final la historia continua. Sirve para cerrar con el libro de manera más tranquila y no solamente con cara de what. Quedas satisfecho.

¿Lo recomiendo? Buena historia, buenos personaje, buen final, buena ciencia ficción. ¿Será sorpresa después de toda que le de 5 estrellas a este libro?


- Julia.