domingo, 30 de octubre de 2016

De libro a película: Paprika.

ADVERTENCIA: esto no es una reseña de la película, sino una opinión sobre la manera en que el libro fue adaptado. [TIENE MUCHOS SPOILERS]




  Antes de leer Paprika ya había visto la película muchas, muchas veces (trailer). De hecho, como dije en mi reseña del libro, fue gracias a ella que descubrí que existía una novela. Después de ya haber leído el libro, y dejado pasar unos meses, volví a ver la película para poder hacer esta entrada desde el punto de vista de alguien que la vio antes de leer el libro y de alguien que la vio después de leer el libro, ya que esa es mi situación. 

  El tipo de animación utilizado es ideal para transmitir ese sentimiento de locura tan importante en el libro. Hasta cierto punto, la película vuelve esto más inquietante, sobretodo porque la parte terrorífica del final del libro está presente a lo largo de toda la película. Es a causa de la estética, de los movimientos entre sueño y sueño, el uso del colores, y la exageración continua, que es bastante característica de los animes, sobretodo de aquellos que intentan ser creepy.

  Hay varios elementos que ayudan a crear este efecto, no solo es la animación. La música por ejemplo, ayuda a diferenciar los sentimientos de las escenas. Les dejo links a dos canciones para que se den una idea: la canción del inicio, y la del desfile. Los diálogos de los sueños también crean el ambiente con su incoherencia: son justo ese tipo de cosas que dices cuando duermes y que en el momento crees que tienen absoluta coherencia pero más tarde apenas puedes reconstruir la frase de manera lógica. Están dichas con un ritmo bastante repetitivo a la hora del desfile que (a mi parecer) ayuda a mostrar un poco la falta de personalidad de los personajes tras ser afectados por el DC mini. 

  La verdad es que, la primera vez que vi la película no entendí. Los más raro no es esto, sino que me gustó a pesar de no haber entendido, y la volví a ver varias veces, cada vez entendí un poco más. Pero no fue hasta ahora que ya leí el libro que entendí muchas partes que antes no. No todo. No sé si soy solo yo, o tal vez la traducción del japonés, pero hay cosas que se me escapan todavía. En parte, el surrealismo, la locura de la que hable antes, y el gran número de elementos presentes al mismo tiempo hacen que sea difícil distinguir la linea entre realidad y sueño. Cosa que en el libro queda perfectamente clara, hasta cuando los sueños y la realidad se empiezan a mezclar.

  No solo es esta linea la que no queda 100% clara, sino también la que divide a Atsuko de Paprika. Lo que en el libro es un disfraz, en la película parece ser más bien la imagen que tiene Atsuko en el mundo de los sueños. Lo que es bastante confuso pues Paprika aparece también en el "mundo real". De nuevo en este caso, la película hace que las transformaciones de Paprika a Atsuko y de Atsuko a Paprika se vean limpias y bonitas, pero hace la comprensión, de nuevo, más complicada. Asimismo, las personalidades son diferentes. En la novela, como ya mencioné en mi reseña, Atsuko es un personaje humano con emociones que cambian, dudas y nunca se muestra tan fría como en la película ya que es ésta "fría" parece ser su única personalidad. Lo cual no me gusta nada pero supongo que tal vez tiene que ver con la parte de exagerar cosas al animar la historia. Tal vez. Lo que hace ver la película es que Atsuko perdió una parte suya que es Paprika, y Paprika es casi independiente de ella. No digo que este mal, simplemente es diferente.

  En cualquier caso, Atsuko es el único personaje que parece tan diferente en la película. Los personajes están bien retratados. Es cierto que hay menos personajes que se acaban mezclando en uno solo (el detective Konakawa) pero no lo veo como algo malo. Sin embargo hay algo más: los malos. En la novela se les describe de tal manera que los acabas odiando. En la adaptación, no. Sí, son malos, pero no al nivel asqueroso del libro ya que no se explican sus razones ni su antecedentes. Lo que hacen en vez es hacer al presidente insoportable, que se cree muy intelectual y bueno. En el libro también es un poco así pero hay muchas otras cosas, como sus celos por en Nobel. Premio que por cierto no es mencionado en ningún momento y en el libro, tiene gran importancia para desarrollar la historia, pero en la película no es necesario.  

  Otra cosa que cambia es el desarrollo del DC mini. La evolución de los poderes es mucho más rápida. Obviamente, la película va mucho más rápido que el libro, y esto es lo que al final explica todos los cambios y que los sueños sean más cortos, se analicen menos. Aunque en el momento que se analiza el sueño de Konakawa en la primera escena se parece mucho a la forma de analisar del libro y se siente muy fiel, además el análisis de los sueños es una de las partes que más me gustó del libro. 

  Después de leer el libro y ver la película de nuevo me sigue gustando la película tanto como la primera vez. Sí, son diferentes, pero se parecen. Los cambios que se hacen son necesarios para que la esencia del libro esté presente. Hay cosas que están ahí pero solo entiendes como lector: por ejemplo el ataque de Konakawa en el auto, al cual no se le da mucha importancia. Solo hay dos cosas que me molestan de la adaptación: 1- el cambio que le hicieron a Atsuko y 2- que no entiendo en absoluto la razón para cambiar el Radio Club, lo que hicieron es raro, y después de leer el libro prefiero mil veces la versión de éste y no la de la película. 


¿La recomiendo? Por supuesto que sí. Puede que por todo lo que dije parezca una mala adaptación, pero lo cierto es que a pesar de que muchas cosas cambian, lo que vale la pena está ahí, tal vez de forma diferente, más sencilla o implícito pero al final está ahí. Lo cual es totalmente lógico pues es una película y ese es el punto de adaptar. 

ATENCIÓN: Ni la película, ni el libro son aptas para niños (cada uno a su manera). Que mi blog sea de "literatura juvenil" no quiere decir que se los recomiende a todas la edades. 

- Julia.

sábado, 15 de octubre de 2016

Reseña: La Cuentista / El Cuento

La Cuentista y El Cuento son las dos últimas partes de la tetralogía de Vâudïz, sin embargo voy a hacer las dos reseñas juntas por varios motivos. Por una parte porque la edición trae las dos partes en un solo tomo, por otra porque las historias se siguen de manera extremadamente continua, y por último porque hay cosas que son validas para ambas y  prefiero no repetir. ¿Para que leer dos reseñas si se puede leer sol una?



S i n o p s i s

  Cien años después de los últimos eventos en Vâudïz, cuando la fiebre roja está matando a sus habitantes, Nannerl necesita que Erick e Irene le ayuden a rescatar la magia y devolver la vida a su mundo. En el tiempo real solo han pasado tres años. Irene espera con ansias reencontrarse con Erick y cuando él vuelve al pueblo, para asistir al funeral de su abuelo, las cosas no salen cómo esperaba y la deja con el corazón roto. Llena de decepción y furia, Irene abre un vórtice que la lleva a Vâudïz dejando a Erick atrás, mas no por mucho tiempo, ya que éste encuentra una forma de trasladarse también. 


R e s e ñ a 

  Empecemos con lo más importante: Andrea Chapela es mi nueva escritora favorita. ¿Por qué? Pues es que todo está tan bien pensado y los últimos libros (pero sobre todo el último) unen piezas de manera a que todo el tiempo te sorprendas. No puedo dejar de pensar en el trabajo de planeación que tuvo que hacer para crear algo tan complejo sin dejar cabos sin atar. Además me queda claro que la autora tiene más imaginación en las puntas del pelo que la mayoría de nosotros en todo el cuerpo. ¡Empezó a escribir esta serie a los 15, lo cual es todavía más impresionante! Y no es por nada, pero es mexicana.

  ¿Recuerdan todas las cosas negativas que dije en las reseñas de La Heredera y El Creador? Ya sé que en realidad no eran muchas pero ovidenlas, borrenlas, tachenlas, desaparezcanlas. "Puff", ya no están. Y es que todo lo que parecía que estaba mal, o era parte de la historia y se resuelve al final, o cambió, o evolucionó.


  Esas descripciones pesadas de las que me queje: ya no están. De hecho, mientras leía el libro me preguntaba a mi misma "¿Cómo le hacen los escritores (como Andrea) para saber exactamente que describir detalladamente y lo que no? Yo siempre exagero para un lado o para el otro...". No fue hasta que acabe el libro y volví a leer mi reseña sobre El Creador que recordé que la última vez me había quejado de las descripciones pesadas he inútiles. La narración se disfruta, combina a la perfección con la historia. Las descripciones encajan perfectamente, dan lo que tienen que dar. El ritmo que lleva te mantiene pegado a la historia, quieres continuar, pues además cada vez sabes que el final está más cerca.

  No solo quieres acabar la historia del presente, pero también descubrir la verdad sobre el pasado. Y es que como hay tantos mundos diferentes, los pasados son varios. Para cuando llegas a La Cuentista, la historia que creías estar siguiendo en La Heredera ha cambiado totalmente, pero de una manera fluida y no te das cuenta a menos de que lo pienses.

  Además, como los libros están llenos de acción y muchísimo movimiento no hay manera de aburrirse pues siempre hay algo que seguir pues si te desconectas tantito se te va. Sin embargo, esto se combina con explicaciones que van resolviendo la historia y diálogos que relajan el ritmo para que no se vuelva cansado. Uno de los primero capítulos de El Cuento es un ejemplo de estas explicaciones. En él se revela gran parte de el misterio de la saga. Esta parte me dio una de las mejores experiencias lectoras de mi vida: todo el tiempo estaba como "AHHHH", "OHHHH", "NOOO", "OMG", etc... Ya lo he dicho antes: esta serie esta tan pero tan original que es imposible saber que sigue, no puedes adivinar nada.

  Lo único que si le veo de malo a esto es que es muy fácil perderse. La Cuentista lo leí en marzo y El Creador en agosto, no es mucho tiempo entre un libro y otro. Mas cuando empecé a leer el último...¡no me acordaba de un montón de cosas! Por suerte los libros son un mismo tomo y pude regresar y leer por encima pedacitos. Mientras más avanzas las cosas empiezan a regresar poco a poco. En esos momentos me di cuenta que esos libros que parecen desesperantes pues vuelven a explicar en resumen lo que pasó en el anterior no son tan inútiles.. Normalmente, puedo ir a buscar una reseña o resumen del libro y me acuerdo entonces; pero...¡no hay ni una sola reseña de La Cuentista o El Cuento! Bueno, ahora sí.

  Cuatro libros, los mismos personajes pero pasan muchos años entre le principio el final, y sí se nota. Todos los personajes tienen evoluciones claras sin dejar de ser ellos mismos. Por ejemplo, a pesar de que en los dos primeros libros Irene me desesperaba un poco-bastante, al final creo que es uno de los personajes más bien hechos pues cambia todo el tiempo y en cada libro tienen un rol diferente, nunca sabes lo que va a hacer, sumándole así al misterio de la historia. Lo que me parece más chistoso sobre los personajes sin embargo es que la autora tiene casi los mismos personajes favoritos que yo...

  La Cuentista y El Creador son ejemplos perfectos de como terminar una saga con energía. Construyendo misterio desde el principio pero darle vuelta a la historia por todos lados. Dando pistas casi imperceptibles que lleven muy poco a poco al final. Alguien en Twitter le pregunto a la autora algo sobre el final básicamente como se muere cierto personaje y ella respondió algo que no se dice en el libro pero que suena tan lógico que parece imposible no haberse dado cuenta antes. No dejó cabos sin atar. Y no uso mi más odiado recurso para crear toda esta maravillosa historia: la falta de comunicación o el efecto telenovela como me gusta llamarla. Ningún problema es causado directamente por no decir una verdad desde un principio y el único que sí usa eso...¡lo logra de una manera fluida, sin desesperar o ser estúpida! Yo pensaba que eso era imposible pero he aquí la excepción que confirma la regla

  El final, me encantó porque los héroes hacen lo que tenían que hacer. Pero al mismo tiempo no es un final en el que hagan lo obviamente correcto: encuentran otro camino. Un camino que no es malo ni bueno, sino el correcto. Y sin embargo, el final me destrozó un poco y me apachurró el corazón. Sobretodo la parte de Nannerl, que siempre fue mi favorita a pesar de sus defectos. Tantos sentimientos encontrados.

¿Lo recomiendo? Empece a leer esta saga a los 11 años, ahora tengo 17, así que estoy segura que al recomendar estos libros estoy recomendando algo para todas las edades. Vâudïz es una saga de calidad, de una autora latinoamericana, y que supera a mucha de la literatura juvenil que nos llega de países anglosajones. Por eso, creo que es importante apoyarla, además de que puedo asegurarles que la van a disfrutar. Incluso creo que aquellos que no soy muy amantes de la fantasía pueden llegar a querer estos cuatro libros tanto como yo, por un mundo de dimensiones inmensas y una historia más que original.

Tanto La Cuentista como El Cuento se llevan 5 estrellas. 
- Julia.

sábado, 1 de octubre de 2016

"El Young Adult es una mi#rda."

  ¿Por qué tanto odio hacia el Young Adult? Es una pregunta que no ha dejado de rondar mi cabeza desde hace años. Y lo cierto es que, a pesar de haber hablado algunas veces de esto de manera rápida en entradas o reseñas, nunca he hablado del tema en detalle. Creo que llego el momento. (A lo largo de este texto Young Adult será abreviado como YA.)

  Así que primero vamos a definir que es el Young Adult; pues en realidad, al contrario de lo que muchos piensan, no es un genero. Los libros que clasificamos como Young Adult son libros que desde un principio, al ser escritos, están destinados a un publico joven. Como su nombre lo indica buscan llegar a jóvenes adultos: algunos definen esto como las personas entre las edades 12-18 y otros 15-20.

  Esto nos da en total un espacio de 10 años. Puedo asegurar que lo que lee alguien de 12 no es lo mismo que lo que leería alguien de 20 años. A menos claro, que se trate de Young Adult. A lo que me refiero es que Los Juegos del Hambre (que considero que actualmente es una de las series que mejor puede definir el YA) puede ser leído y disfrutado tanto por alguien de 20 como por alguien de 12. Teniendo en cuenta que durante estos diez años los cambios en una persona (no solo físicos pero también morales y de pensamiento) son rápidos y drásticos, el publico es todavía más amplio de lo que podemos imaginar. Nadie es la misma persona a los 13 que a los 16 aunque solo sean 3 años de diferencia. A nuestra edad, un año sigue siendo una eternidad. Es increíble que haya autores que logren tener a gente de tantas edades diferentes atrapadas dentro de sus páginas.

  Para poder continuar necesito que retengan que no es lo mismo un libro leído por jóvenes que un libro destinado para jóvenes (Young Adult).

  Este tipo de libros está extremadamente mal visto y muy seguido se les considera de "mala calidad". No es ninguna sorpresa pues casi todo lo que está destinado a agradar a los jóvenes lo está. Les aseguro que pueden pensar en ejemplos cotidianos: videojuegos y celulares (tecnología en general), ropa, música, modas, e incluso palabras (recordemos el odio que recibió el #YOLO en su momento a pesar de ser casi lo mismo que el alabado Carpe Diem). No solo es eso, sino que hay mucha gente (ya se, ya se, no toda, pero mucha) que no quiere a los jóvenes. Les dan fama de desmadrosos desastrosos, irresponsables, groseros, rebeldes, idiotas, incultos, etcétera. No solo ahora, pero hasta los adultos que es sus épocas de adolescentes recibieron odio por sus ideas, desprecian a los adolescentes de ahora de la misma manera. Les doy un ejemplo, yo, que soy una ñoña de primera que vive encerrada en su casa haciendo tarea y nunca va a fiestas (y no, no estoy exagerando) es seguida cuando entra a una famosa tienda de electrónicos. Sí, hay adolescentes desastrosos, pero son un desastre porque son personas desastrosas, no porque sean adolescentes. Adolescencia y desastre no son sinónimos. 

  Es lo mismo con los libros Young Adult, hay buenos, hay malos. Pero no son malos por ser Young Adult, son malos por ser libros malos y ya. Además, como en toda la literatura, también hay para todos gustos y lo que me guste a mi tal vez no te guste a ti, independientemente de que sea un buen o mal libro o de que mi gusto sea bueno o malo. 

  "Pero si esos libros son tontos, sencillos, y nunca hablan de la realidad." Es increíble cuantas veces he escuchado esto último. Y si alguien dice esto último probablemente también forme parte del club: "los jóvenes de ahora no se interesan en la actualidad mundial/política". F A L S O. Primero hay que entender que al igual que hay adultos a los que les interesan estos temas y a los que no, hay adolescentes a los que les interesan estos temas y a los que no. En segundo, que no sea explícito y que el libro no se titule "Aquí Hablo del Conflicto en Medio Oriente de Forma Polémica" no quiere decir que el libro sea como una telenovela. Muchas veces se hablan de temas de manera implícita, contando historias de madurez, de volverse adulto, de gobiernos corruptos e injustos, de problemas familiares, de amor, de miedo, y más. De nuevo, van Los Juegos del Hambre como ejemplo

  Sí, hay muchos libros Young Adult que tienen un triángulo amoroso, y sí, muchas veces este es lo más importante de la historia. Y sí, hay muchos libros Old Adult (que es el termino que invento para todo libro para adultos que no sea YA) que tienen un triángulo amoroso, y sí muchas veces es lo más importante de la historia. Pero no siempre.

  "Alguien que empieza a leer Harry Potter o Los Juegos del Hambre nunca evoluciona a algo mejor." Esto es algo que leí de un conocido, totalmente real, no me lo estoy inventando. Pero ignorando la discusión de cómo catalogar un libro de "mejor", voy a explicar el error aquí y lo haré con migo misma. Yo empecé a leer a los 7 años sola. Más precisamente tres meses después de cumplir los 7 años. Y si quieren que sean todavía más especifica, el primer libro que leí fue La Biblioteca Mágica de Bibbi Bokken y puedo recordar mil detalles más del suceso porque empezar a leer sola cambio mi vida. Esto quiere decir, que hace ya diez años que soy lectora (que coincidencia volver a ver el número diez en esta entrada...¿o no?) y puedo asegurar que he leído más de 150 libros considerados como Young Adult. Y sin embargo, también soy capaz de leer a Apollinaire en su idioma original, entenderle, y sobre todo, disfrutarlo. Tomo este ejemplo pues sé que las personas que piensan como aquella que dijo mi cita del principio de párrafo son del tipo que consideran a Apollinaire como algo "mejor". Y no, no soy la única que puede y quiere leer tanto YA como otras cosas disque "mejores".

  Sinceramente, ¿qué esperan que leas cuando no eres niño ni adulto? Pues eso somos los adolescentes: estamos en el limbo entre la niñez y la edad adulta. Esa edad en la que (como alguien una vez me dijo) nos tratan como niños pero esperan que actuemos y tomemos decisiones como grandes. Y lo entiendo, es raro, además de ser muy nuevo. Antes la categoría humana llamada adolescencia no existía. Antes te casaban a mi edad y tenías hijos tan pronto como fuera posible después de eso. Ahora tenemos una nueva categoría bastante horrible pues se trata de adolecer, palabra que la RAE define como tener o padecer un defecto. Exacto, ser adolescente, es ser un defecto. ¡Maravilloso sin duda alguna! 

  En algún momento de la historia, los jóvenes tomaron libros para adultos que tenían ciertas características que los atraían (personajes de su edad, o experiencias parecidas a las suyas) y se los apropiaron. Ni Oliver Twist ni Alicia en el País de las Maravillas fueron escritos para jóvenes y sin embargo ahora se consideran como libros recomendables para ellos. Así que algunos autores se dieron cuenta de que había ahí un público sediento de cierto tipo de libros y se los dieron. 

  Ahora ya no es tanto por defender a los jóvenes que escribo, pero para aquellos autores que dedican su tiempo a escribir para nosotros. La gran mayoría de autores de YA, son gente que estudió una carrera para ser escritor, muchas veces talentosos, muchas veces no solo escriben para jóvenes. Valientes, pues es obvio que en el momento que decides escribir para jóvenes habrá cientos de adultos enojados que te van criticar. Incluso otros escritores lo llegaran a hacer. Lo cual es extremadamente grosero pues al escribir para jóvenes, están creando nuevos lectores. Lectores que en un futuro van a leer libros y que van a comprar libros. Lectores que van a permitir que nuevos libros existan y que se siga escribiendo.

  Es cierto que el nivel de lectura de alguien de 14 no va a ser el mismo de un ávido lector de 50. Tal vez sea por los años de experiencia...digo...no sé...tal vez...quién sabe (nótese el sarcasmo). Ni el leguaje y ni el estilo no van a ser el mismo. ¿Pero de verdad esperan que a esa edad leamos cosas "profundas"? ¿Quieren que entienda a Lacan a esa edad? De nuevo, insisto, no lo invento, hay gente que espera que solo se lean cosas de este tipo. Gente, que sin ofender ofendiendo, se cree muy culta y demasiado buena para este mundo; gente que lee cosas de este tipo no porque les interesa pero porque son esnobs. Como si los libros solo existieran para que pudieras presumir que los leíste, han de llevar una vida vacía y aburrida basada en "el que dirán". 


  Lo que puedo concluir es que, como en muchas otras cosas, les da miedo. El Young Adult es muy nuevo, su popularidad todavía más. Y como en otras muchas cosas, los millennials somos los primeros, somos a los cuales nos toco esta nueva literatura que se concentra en nosotros. Lo que nos queda es acostumbrarnos porque libros para jóvenes o dejaran de existir prontamente.

- Julia.