sábado, 10 de octubre de 2015

Reseña: Persépolis.



S i n o p s i s

  Más de diez años después de su creación, Persépolis se ha convertido por méritos propios en un clásico de la novela gráfica. El relato autobiográfico de Marjane Satrapi nos habla de la historia de un país, Irán, que aún hoy en día sigue siendo una referencia en el mundo árabe. Cuna de las actuales revueltas contra los regímenes totalitarios, irán ha protagonizado guerras y alzamientos de todo tipo, y es imposible comprender el momento actual sin conocer su historia.

R e s e ñ a

  No tengo ni idea de como se reseña una novela gráfica así que voy a improvisar. En sus marcas, listos, fuera...

  Persépolis lleva años persiguiéndome. Desde la primera vez en que mi mamá me mostró la película y yo no sabía en donde estaba Irán, a las miles de veces en que obligue a miembros de mi familia a verla conmigo, o cuando la vimos en la clase de civismo y todos se quejaron de que fuera animación en blanco y negro mientras yo escondía mi emoción por volverla a ver, o cuando descubrí que era originalmente un cómic ese día que lo estudiamos en clase de francés y mi maestra no me pareció tan escalofriante como siempre, hasta el día en que lo vi por fin en el anaquel de la librería. 

  Las novelas gráficas son maravillosas pues a pesar de ser difíciles de conseguir cuando por fin las tienes las puedes terminar extremadamente rápido y releerlas varias veces hasta saciar tu sed (que no dejaba de crecer mientras la buscabas). Además pueden tratar cualquier tema, y lo hacen de una manera muy amable por lo cual son una gran manera de aprender sobre cualquier cosa. Así como Marjane, nuestra protagonista, que aprendió sobre el materialismo dialéctico en un cómic nosotros aprendemos de Irán desde el punto de vista de ella. 

  "Las novelas gráficas no son literatura". Por favor, todos aquellos con esa opinión, no me la digan a mi, vayan y opinen eso frente a Maus, novela gráfica ganadora del Pulitzer en 1992. Permítanme, de todos modos, decirles que las novelas gráficas no son solo literatura: también son arte gráfico de todo tipo (acuarela, óleo, dibujo a lápiz, dibujo virtual, y mucho, mucho más). Sí, hasta el cómic del Spiderman que leían de niños es literatura. Son sobre todo intelectuales presumidos que solo leen a "genios" y que creen que todos los escritos modernos son malos los que opinan esto, les diré la verdad: están equivocados y que son unos ignorantes al querer aparentar ser unos eruditos al decir este tipo de cosas. 

  Pero mejor sigamos con la reseña.

  Como ya he dicho, me parece que las novelas gráficas son una maravillosa manera de aprender. Las imágenes se quedan grabadas, y la manera de contar los hechos permite que se queden pegados al cerebro más fácilmente pues no suelen parecerse a un libro de texto (al los que muchos tienen fobia). Gracias a Persépolis y al testimonio de Marjane me es más fácil entender una parte de la historia que a la gran mayoría nos es desconocida pues nuestros medios occidentales muestran un punto de vista alejado de lo que se vivió. 

  Persépolis es una manera muy amena de aprender, de por si su composición hace que se lea fácilmente y te hace querer continuar y continuar. Pero también tiene un punto que creo yo es muy importante: la parte cómica. Es imposible no notar los chistes hechos ya sea con dibujos o con palabras. He aquí unos ejemplos (no hay spoilers en él) de una de las partes más famosas, memorables y simpáticas (en ingles pero se entienden sin palabras):



  Marjane, autora y protagonista, es mostrada como una niña/adolescente/mujer divertida, inteligente, creativa y con un profundo gusto por la lectura y el saber. Además de ser una rebelde con causa por naturaleza. Desde el principio te cae bien y seguir su lucha de rebeldía y vida es un placer. Creo que es definitivamente lo que más atrapa de todo el libro. 

  Además de ser una gran fuente de información, Persépolis cuenta con un estilo de dibujo sencillo y reconocible que permite entender sin dejar perder las palabras y la historia. A los que me refiero es a lo bien que se complementan. Es el equilibrio perfecto entre dos tipos de tinta.

  Quiero terminar la reseña hablando de la película. Sinceramente me gustó más el libro pues hay más detalles, pequeños detalles que superan a la película. Pero la película ocupara por siempre un lugar en mi corazón y en mi lista de favoritos. Las principales diferencias que podemos encontrar son la velocidad de la historia y el estilo de dibujo que se vuelve más limpio en la película. A continuación, un ejemplo:

  Los trazos son más limpios. Obviamente esta fue posterior al libro y hubo colaboradores y por eso se nota una ligera evolución. Les dejo el link del trailer aquí

¿Lo recomiendo? Sí, absolutamente, tanto película como libro. Si no has leído una novela gráfica nunca esta es una buena manera de empezar por su complicada sencillez



- Julia.

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