jueves, 17 de septiembre de 2015

Reseña: El Código Da Vinci.




S i n o p s i s

   Antes de morir asesinado, Jaques Saunière, el último Gran Maestre de una sociedad secreta que se remonta a la fundación de los Templarios, transmite a su nieta Sophie una misteriosa clave. Saunière y sus predecesores, entre los que se encontraban hombres como Isaac Newton o Leonardo Da Vinci, han conservado durante siglos un conocimiento que puede cambiar por completo la historia de la humanidad. Ahora Sophie, con la ayuda del experto en simbología Robert Langdon, comienza la búsqueda de ese secreto, una trepidante carrera que los lleva de una clave a otra, descifrando mensajes ocultos en los más famosos cuadros del genial pintor y en las paredes de antiguas catedrales. Un rompecabezas que deberán resolver pronto, ya que no están solos en el juego: una poderosa e influyente organización católica está dispuesta a emplear todos los medios para que el secreto salga a la luz.

   Un apasionante juego de claves escondidas, sorprendentes revelaciones, acertijos ingeniosos, verdades, mentiras, realidades históricas, mitos, símbolos, ritos, misterios y suposiciones en una trama llena de giros inesperados, narrada con un ritmo imparable que conduce al lector hasta el secreto más celosamente guardado del inicio de nuestra era. 



R e s e ñ a

   ¿Quién necesita una reseña de un bestseller de hace ya varios años? Nadie. Y sin embargo aquí estoy yo, lista para hacerla. Hay quién lo odia y hay quién lo ama, puede que hayan oído y leído miles de opiniones al respecto, pero nunca la mía. 

   Lo primero que llama la atención al tener este libro entre las manos es, obviamente, el tamaño. Mi edición tiene 556 páginas y sin embargo volaron. Parecía que en tan solo diez minutos leí un cuarto del libro. Sin darme cuenta avanzaba 14 capítulos de una sola vez. Esto se debe a la narración, me gustaría decirles que parte de la narración, pero no lo sé. Podría destrozarme la cabeza para intentar averiguar si se trata de los adjetivos, párrafos o cantidad de dialogo pero mejor vayamos a lo fácil: es una narración ligera. Sí, llena de datos, misterios y miles de novedades en cada pagina y sin embargo no sientes que el peso de esta información caiga sobre ti y te nuble la lectura. Este tipo de escritura permite al lector centrarse en la historia, es el pegamento entre tus ojos y las letras.


   Misterio tras misterio. Secreto tras secreto. Cada uno de los acertijos parece muy complicado pero cuando por fin se resuelve parece obvio, fácil y sobre todo, lo entiendes perfectamente. Muchas veces en los libros con este tipo de trama acabas perdido pues a pesar de haber seguido la investigación paso a paso al resolver el caso parece que este no tiene sentido y es absurdo. Aquí no pasa eso y gracias a esto seguir con la lectura es más fácil. Entiendes y puedes continuar sin quedarte pensando en lo que acaba de pasar y sin querer perderte lo que estás leyendo en el momento. Así es como puedes meter tantas "adivinanzas" en un libro sin hacerlo extremadamente pesado y lento. 


   Aquí la historia es lo importante, no hay tiempo para pensar en personajes y por eso son muy simples, no se desarrollan mucho, a penas sabes lo que sienten o piensan. Pero no se extraña pues hay que resolver el misterio rápido y esconderse antes que alguien más descubra la verdad. Y cuando digo historia en realidad me refiero a las historias. No solo seguimos a los buenos, también seguimos a los malos y a los neutros y a cada uno de los grupos de personajes por su lado. Es así cómo nos hacemos una vista más grande de los hechos y tenemos ventaja al descubrir el mayor misterio, al misterio al que nos guían todos los pequeños misterios. 


   Tengo que admitir que algunas de las revelaciones al final de capitulo me agarraron más que desprevenida y no pude evitar cerrar el libro de golpe y quedarme demasiado sorprendida para retomar la lectura sin antes ver al vacío uno cuantos segundos. Yo que suelo presumir mis habilidades para descubrir el final de los libros he sido vencida por El Código Da Vinci. Podría defenderme y decir que no me era posible resolver nada pues no soy una experta en simbología o códigos pero creo que este libro se merece el premio al final inesperado. 

   El final me dejo, en banco. No es ni siquiera tan impresionante pero a mi me afecto muchísimo. Tuve hasta que ir a preguntar a un amiga si había entendido bien (¡Hola, Luz! Te menciono en mi reseña). Y es que el final está hasta el final, final, final del libro. Última pagina, último párrafo. Es por eso que estás atrapado hasta el final pues hay miles de finales, un final para cada misterio. 

  No sé pero siento que hablar de mi rebeldía a leer antes de ver la película se está volviendo un tema extremadamente frecuente en mis reseñas y sin embargo aquí vamos otra vez. Ví la película antes de leer el libro, la vi por internet en unos de estos sitios que se paran cada dos minutos durante suficiente tiempo como para ir al supermercado con calma y regresar, por lo cual estuve viendo está película por más de 5 horas, y acabe muy tarde, no preste atención suficiente. Me alegro de esto y agradezco al sitio congelado pues no me acorde de casi nada mientras leía el libro y lo disfrute muchísimo. De repente me llegaban momentos en los que pensaba: "esto me suena, se me hace que ya lo he visto en algún lado". Si no fuera por mi madre que me recordó que ya habíamos visto la película no me hubiera acordado de donde venían estos extraños déjà vu. Y es por eso que esta vez no puedo decirles si pueden ver la película antes de libro, yo diría que no, pero ustedes pueden decidir. 


¿Lo recomiendo? Sí, lo recomiendo, es un libro divertido para pasar el momento, muy entretenido. Sobre todo para los que gustan de libros con misterios. Y si lo que te preocupa es el tamaño recuerda lo que dije: las páginas vuelan entre tus dedos y ante tus ojos. 






- Julia.